Veo que este hilo puedo hablar de una modalidad de estafa que viví en Tenerife.
Estuve unos cuantos días allí, y una de las tardes libres del trabajo quise echarme una canita al aire.
Me puse a buscar y rápidamente di con la primera. Por lo general me cuesta mucho dar con una lumi que me ponga y que haga francés hasta el final, si no cumple ese requerimiento no hay trato.
Al lado del Corte Ingles, en una finca muy moderna, le aviso que estoy abajo, y me escribe que si veo una gasolinera que hay en frente. Le digo que si, y me dice que compre una tarjeta de 100€ de no recuerdo que, a lo que me niego, diciendole que le pagaba en efectivo, o si quería en tarjeta. Que la habían estafado, y no sé qué más, y decido irme sin haber subido ni siquiera. Me pongo con el móvil a pocos metros y encuentro otra, cojo el coche y a 8 minutos me planto allí. Se repite el patrón: que ya estoy aquí, ella me dice que le mande una foto del portal ¿? , lo hago y me pregunta que como le voy a pagar, pues con dinero, y me empieza con un rollo similar, que si le hago un Bizum y no sé que más.
Lo primero que pensé es que era una costumbre local, pero mirando en Google parece que les envías la pasta y no aparecen, igual detrás de ese móvil hay un gordo sudoroso sentado en el sofá de casa de sus padres, a saber.
Si hubiese comprado la tarjeta, me hubiese pedido que la abriese y le enviara una foto, para poder acceder a los códigos, supongo.
Las conversaciones fueron mucho más largas de lo que os puse aquí, y notas que con quien hablas no es precisamente el lápiz más afilado del estuche...aunque puedo entender que uno que esté más caliente que el palo de un churrero pueda caer en la treta.