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Aunque algunos insisten en que la única forma de colaborar por aquí es escribir repetitivos ft´s, voy a contaros, a modo de advertencia, por lo que estoy pasando estos días para que lo tengáis en cuenta en el futuro.
Durante los últimos años he tenido que recibir un tratamiento médico muy, muy agresivo que entre otras muchas lindeces me ha dejado el sistema inmunitario por los suelos, provocando que haya padecido varias infecciones, sobretodo respiratorias (se me acerca un niño tosiendo y con mocos y al día siguiente estoy enfermo, literal) por lo que he tenido que hacer un uso recurrente, podría decirse excesivo de antibióticos.
Hecha esta pequeña introducción, vamos a lo que importa... Una mañana del mes de agosto me levanté con molestias en el pene, escozor al orinar, rojez e inflamación. En un primer momento no le di demasiada importancia, me fui a entrenar y al volver es cuando empecé a mosquearme, al ducharme me di cuenta que me dolía al retirar el prepucio, cosa que nunca antes había pasado.
Un par de días después y yendo a peor decidí coger hora con el urólogo, llamada a un centro privado y esa misma tarde me atendería. Tras un breve reconocimiento, su diagnóstico fue muy claro: balanitis por hongo cándida.
Al escuchar la palabra cándida lo primero que pensé fue: a ver genio, donde la has metido?? Pero no, no la había metido en ningún sitio extraño y sobretodo, no la había metido en ningún sitio sin chubasquero. Inculto de mi pensaba que el hongo cándida era cosa de mujeres y que la única forma que teníamos de cogerlo era por contacto sexual... pues resulta que no!
Resulta que todos, o casi todos tenemos este hongo de forma natural en nuestro cuerpo, pero en cantidades que se mantienen equilibradas, cuando se produce un desequilibrio y su cantidad aumenta es cuando da la cara y aparecen síntomas.
Al igual que el uso de antibióticos puede generar desequilibrios en la flora intestinal por lo que se recomienda acompañarlos de protectores gástricos, genera desequilibrios en el resto de flora de nuestro cuerpo y en mi caso me provocó la balanitis...
La balanitis se trata con una pomada que se compra en cualquier farmacia y en unos días está solucionado, pero aquí no acaba la cosa... si algo puede salir mal, a mi me saldrá ,mal!! Uno de los síntomas de la balanitis es la fimosis, la piel del prepucio pierde elasticidad, cada vez que lo retiras para limpiarte y ponerte la pomada se agrieta, esas grietas cicatrizan quitando más elasticidad aún. Esto puede ser reversible y a los pocos días solucionarse solo... o no! Y claro está, fue que no.
Vuelta al urólogo. Me receta otra pomada, esta vez con corticoides para intentar revertir la fimosis, pero ya me deja claro que él operaría. Tras unos días de tratamiento en los que vi que no solo no mejoraba si no que empeoraba, me rendí y acepté operarme...
Y aquí estoy, a mis casi 40, con la polla llena de puntos y temiendo levantarme con la tienda de campaña montada y los puntos estirando...
Con esto no quiero decir que no toméis antibióticos, si hay que tomarlos, se toman... pero si os "recomiendo" (no soy nadie cualificado para recomendar algo así) que si os lo recetan, terminéis el tratamiento y no abuséis de ellos.
A pasarlo bien!!
Durante los últimos años he tenido que recibir un tratamiento médico muy, muy agresivo que entre otras muchas lindeces me ha dejado el sistema inmunitario por los suelos, provocando que haya padecido varias infecciones, sobretodo respiratorias (se me acerca un niño tosiendo y con mocos y al día siguiente estoy enfermo, literal) por lo que he tenido que hacer un uso recurrente, podría decirse excesivo de antibióticos.
Hecha esta pequeña introducción, vamos a lo que importa... Una mañana del mes de agosto me levanté con molestias en el pene, escozor al orinar, rojez e inflamación. En un primer momento no le di demasiada importancia, me fui a entrenar y al volver es cuando empecé a mosquearme, al ducharme me di cuenta que me dolía al retirar el prepucio, cosa que nunca antes había pasado.
Un par de días después y yendo a peor decidí coger hora con el urólogo, llamada a un centro privado y esa misma tarde me atendería. Tras un breve reconocimiento, su diagnóstico fue muy claro: balanitis por hongo cándida.
Al escuchar la palabra cándida lo primero que pensé fue: a ver genio, donde la has metido?? Pero no, no la había metido en ningún sitio extraño y sobretodo, no la había metido en ningún sitio sin chubasquero. Inculto de mi pensaba que el hongo cándida era cosa de mujeres y que la única forma que teníamos de cogerlo era por contacto sexual... pues resulta que no!
Resulta que todos, o casi todos tenemos este hongo de forma natural en nuestro cuerpo, pero en cantidades que se mantienen equilibradas, cuando se produce un desequilibrio y su cantidad aumenta es cuando da la cara y aparecen síntomas.
Al igual que el uso de antibióticos puede generar desequilibrios en la flora intestinal por lo que se recomienda acompañarlos de protectores gástricos, genera desequilibrios en el resto de flora de nuestro cuerpo y en mi caso me provocó la balanitis...
La balanitis se trata con una pomada que se compra en cualquier farmacia y en unos días está solucionado, pero aquí no acaba la cosa... si algo puede salir mal, a mi me saldrá ,mal!! Uno de los síntomas de la balanitis es la fimosis, la piel del prepucio pierde elasticidad, cada vez que lo retiras para limpiarte y ponerte la pomada se agrieta, esas grietas cicatrizan quitando más elasticidad aún. Esto puede ser reversible y a los pocos días solucionarse solo... o no! Y claro está, fue que no.
Vuelta al urólogo. Me receta otra pomada, esta vez con corticoides para intentar revertir la fimosis, pero ya me deja claro que él operaría. Tras unos días de tratamiento en los que vi que no solo no mejoraba si no que empeoraba, me rendí y acepté operarme...
Y aquí estoy, a mis casi 40, con la polla llena de puntos y temiendo levantarme con la tienda de campaña montada y los puntos estirando...
Con esto no quiero decir que no toméis antibióticos, si hay que tomarlos, se toman... pero si os "recomiendo" (no soy nadie cualificado para recomendar algo así) que si os lo recetan, terminéis el tratamiento y no abuséis de ellos.
A pasarlo bien!!


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